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El profeta Elías, que la tenía clara, veía cómo su propio pueblo hebreo, había olvidado su Dios,y coqueteaba con el dios de moda, Baal. Y aceptaba todo lo que el mentiroso, avaro e idólatra Acab les ofrecía: vida liviana, fácil ; un estilo de vida light, que les hacía la vida fácil (entre comillas, por supuesto, estaban confiscando su eternidad).
Entonces, en plena época de la máxima maldad e idolatría de Acab y Jezabel como reyes, Elias se para frente a su propio pueblo( al lado del altar a punto de recibir fuego del cielo ) y les pone el espejo en el alma:
¿Hasta cuándo claudicarán entre dos pensamientos?
Claudicar."Claudicar es acabar por ceder a una presión o una tentación. La idea que nos da la palabra en el hebreo es la de saltar de una idea a la otra, de pasarse de una postura a otra de tal forma que pareciera estar bailando o cojeando." (Según el blog de David Guadrón, gracias!).
Pasan los años, y Jesucristo de Nazaret, define en forma brillante, la claudicación de la que hablaba Elías.
Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Mateo 6:24
(Biblia de las Américas)
Y mucho más fuerte, en Apocalipsis, Dios mismo dice "ojalá fueses frío o caliente! ".
La tibieza, el no estar acá ni allá, moverme como péndulo internamente, claudicando en dónde pongo la fuerza de mi alma de mi vida, a quién adoro finalmente, la tibieza, digo, genera náuseas a Dios mismo. Puedo preguntarme, a solas, por dónde andan las tibiezas en mi interior o sencillamente, si la tibieza se ha instalado en mi vida y ha definido mi andar.
La tibieza, el no estar acá ni allá, moverme como péndulo internamente, claudicando en dónde pongo la fuerza de mi alma de mi vida, a quién adoro finalmente, la tibieza, digo, genera náuseas a Dios mismo. Puedo preguntarme, a solas, por dónde andan las tibiezas en mi interior o sencillamente, si la tibieza se ha instalado en mi vida y ha definido mi andar.
Es como que venga un muchacho y te diga, "estoy con vos pero extraño a mi ex novia". Claudicación.
El discurso del claudicador, es brillante. Hablan, hablan y hablan. Con su lengua, recorren el cielo y la tierra.
Pero hay una marca del que claudica:
La tristeza, como la del joven rico que se alejó de Jesús, porque tenía muchas riquezas que le hicieron claudicar frente a un Jesús que le pedía todo.
Y esto no queda aquí.
Claudicar, saltar entre un dios y otro, un afecto y otro, un estilo de vida y otro, siempre opuestos diametralmente, genera un gran desgaste de energía.
La tristeza que habíamos mencionado antes, mengua las fuerzas.
Por eso se dice que el gozo de Dios es nuestra fuerza. Pero ésto sólo lo puede disfrutar, el que se jugó el cien por ciento por Dios.
Me viene a la memoria Lot, otro tibio, claudicante, que hallamos en la BIblia. Generan malas decisiones, elijen el atajo, el camino más fácil, aunque dé a las puertas de Somoda, lugar de próxima destrucción.
Pueden hablar mucho y con flores en las palabras, pero el fruto de su vida, es vaciedad, porque sencillamente, el Dios vivo, se apartó de ellos.
Escribí estas sencillas palabras para decirte que Dios te conoce. Y si estás navegando entre dos aguas, estás perdiendo tu vida y tu eternidad.
Al único que lográs engañar, es a tu propio espejo.
El Señor que te ama, quien tiene un solo discurso, y que es digno de toda adoración de toda la gloria.
Dios es bueno y te está buscando. Algún Elías que te conozca y ande por ahí, clamará a Dios para que por una vez en tu vida, experimentes el fuego del cielo, y abraces al que lo Ël lo dio todo para amarte....sin dudar!
Ël no claudicó en su amor por vos!!!!
El Hijo, fue a la cruz de una, luego de la agonía de Getsemaní!
El Padre, entregó a su Hijo, de una vez y para siempre!
El Espíritu Santo, está firme como Roca, trabajando en nuestra vida y listo para revelarnos a Jesús, cada vez que lo llamamos.
Dios es siempre Sí sí Sí!!!!